lunes, 27 de febrero de 2017

Mo Farah rechaza acusaciones



El cuatro veces campeón olímpico Mo Farah afirmó ayer que siempre ha competido de forma limpia y sin quebrantar el reglamento antidopaje, en respuesta a “denuncias sobre uso indebido de drogas”.

La reacción del mediofondista británico obedeció a nuevas acusaciones que fueron publicadas por el diario londinense Sunday Times sobre los métodos de su entrenador estadounidense Alberto Salazar, sustentadas en información proporcionada por los piratas cibernéticos ‘Fancy Bears’. La Agencia Antidopaje de Estados Unidos (Usada) ha abierto una investigación sobre Salazar, acusado de quebrantar las normas antidopaje con algunos de los atletas que dirige en el Nike Oregon Project.

En una declaración escrita, Farah tildó de “sumamente frustrante” tener que responder cuando “no hice nada malo”.

“Soy un atleta limpio que nunca ha quebrantado las reglas sobre sustancias, métodos o dosis y es irritante que algunos medios de prensa, pese a hechos claros, insistan en tratar de vincularme con acusaciones de uso indebido de drogas”, señaló Farah, quien logró el doblete olímpico en los 5.000 y 10.000 tanto en Londres 2012 como en Río 2016.

Farah puso en entredicho las motivaciones de los medios que publicaron eso y que sugieren que ha hecho algo ilegal.

“Como he dicho muchas veces antes debemos hacer todo lo posible para tener un deporte limpio y me parece adecuado que todo el que rompa las reglas sea sancionado”, dijo Farah. “Sin embargo, debe ceñirse a un proceso justo y si alguna entidad antidopaje tiene pruebas, debe publicarlo y tomar medidas en lugar que la prensa se convierta en juez y jurado”.

La Usada indicó que todo parece que ‘Fancy Bears’ obtuvo un borrador de un informe que prepara. “La Usada puede confirmar que elabora un reporte en respuesta a un citatorio de una entidad médica estatal en relación al tratamiento que dio un doctor a atletas vinculados al Nike Oregon Project”, señaló el portavoz de la entidad, Ryan Madden en un mensaje difundido en Twitter.


domingo, 26 de febrero de 2017

AMA ve difícil sancionar a atletas

La Agencia Mundial Antidopaje (AMA) admitió que quizás no haya evidencia suficiente para sancionar a muchos atletas rusos vinculados con un programa de dopaje patrocinado por el Estado.

El investigador de la AMA, Richard McLaren, reportó en diciembre que más de 1.000 atletas rusos podrían haberse beneficiado de la conspiración, que habría incluido la manipulación de las muestras de 12 medallistas de los Juegos Olímpicos de Invierno de Sochi.

Sin embargo, la agencia ha tenido problemas para armar casos sólidos contra los deportistas basándose en el informe de McLaren, que en gran parte se basa en información filtrada por el exadministrador de un laboratorio antidopaje ruso.

La AMA dijo en un comunicado que la destrucción de más de 1.000 muestras en un laboratorio de Moscú, y la poca cooperación de las autoridades rusas, dificultan el caso.

"Sencillamente, quizás no haya la evidencia suficiente requerida para sancionar a algunos de los individuos identificados en el informe", indicó la AMA, sin abundar sobre la cantidad de casos que podrían verse afectados.

Algunas federaciones de deportes de invierno permitieron a rusos mencionados en el informe de McLaren seguir compitiendo mientras se completan las pesquisas. En enero, la Unión Internacional de Biatlón dio el visto bueno a 22 de los 29 rusos de su deporte vinculados con el caso.

Inicialmente, la investigación de McLaren no tenía la meta de armar casos contra individuos, sino en destapar una conspiración que abarca a los deportes rusos.

Hay pocos precedentes claros para sancionar a atletas cuyas muestras fueron manipuladas, especialmente si argumentan que las muestras pudieron ser manipuladas sin su consentimiento.

Sin embargo, la AMA argumenta que el informe de McLaren ya ayudó en la lucha antidopaje en Rusia.

"La información del informe McLaren ayudó al COI a enfocar su programa de reanálisis de muestras de los Juegos Olímpicos de 2008, 2010 y 2012, que hasta ahora ha producido sanciones contra 38 atletas rusos", dijo la AMA.

Más de 100 atletas de varios países han sido sancionados por dopajes en 2008 y 2012.

El escándalo levantó sospechas respecto al desempeño correcto de los atletas en torneos internacionales.

sábado, 25 de febrero de 2017

COI: AMA admitió pruebas inconsistentes

El Comité Olímpico Internacional (COI), en un escrito elaborado para "poner al día" a sus socios, asegura que la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) ha admitido ante las federaciones que algunas pruebas aportadas por el informe McLaren no son consistentes, lo que podría dificultar la sanción a los implicados.

"El establecimiento de pruebas aceptables es un reto significativo, como algunas federaciones internacionales ya han experimentado, pues en ciertos casos han tenido que levantar suspensiones provisionales o no han podido abrir procedimientos disciplinarios debido a la falta de pruebas consistentes", señala una carta firmada por el director general del COI, Christophe De

Kepper, y hecha pública por el organismo olímpico.

"En este contexto", añade la comunicación, "la AMA ha escrito a todas las federaciones de invierno para informarles de algunas de las discrepancias o problemas que se han identificado desde la publicación del informe".

El Director del COI apunta que la AMA reconoció en una reunión celebrada esta semana con las federaciones que "en muchos casos las pruebas aportadas pueden no ser suficientes para abrir casos con éxito". Les recomendó que se pusieran en contacto con el equipo de McLaren para recabar más información.

La carta resume el trabajo de las dos comisiones creadas por el COI para hacer un seguimiento del informe de Richard McLaren, elaborado por este profesor canadiense por encargo de la AMA y que desveló una trama generalizada de dopaje en Rusia.

domingo, 19 de febrero de 2017

Mo Farah bate su récord europeo de 5.000 metros

El británico Mo Farah firmó ayer, en la reunión de atletismo en pista cubierta de Birmingham (Inglaterra), un nuevo récord europeo al ganar la carrera de 5.000 metros, completándola en 13 minutos, 9 segundos y 16 centésimas.

Farah, de 33 años y nacido en Somalia, ya ganó el oro en 5.000 y 10.000 m tanto en los Juegos Olímpicos de Londres (2012) como en los de Río de Janeiro (2016).

Pese a su formidable palmarés, el corredor anunció que dejará de competir en pista a partir del próximo agosto, después del Mundial de Londres, luego solamente se dedicará a hacerlo exclusivamente en pruebas en carretera.

El anterior récord continental en 5.000 metros también lo ostentaba él desde 2011 y también lo consiguió en Birmingham.

En la prueba de 400 metros, que se llevó el checo Pavel Maslak (45,89), el atleta dominicano Luguelín Santos acabó en la segunda posición (46,16).

En altura, el mexicano Edgar Rivera quedó tercero (2,24 metros), por detrás del británico Robert Grabarz, segundo (2,28 m), y del estadounidense Erik Kynard , primero (2,31 m).

La final masculina de 60 metros se la adjudicó el estadounidense Ronnie Baker (6,55), imponiéndose al sancristobaleño Kim Collins (2º) y al británico Richard Kilty (3º).

sábado, 18 de febrero de 2017

Seis meses después de los Juegos Olímpicos 2016, Rio enfrenta sus "elefantes blancos"

Los organizadores de Rio-2016 prometieron que no habría elefantes blancos al terminar los Juegos. Pero seis meses después crecen las dudas sobre el futuro de las instalaciones olímpicas, pese a ciertos legados positivos, como la mejoras en el sistema de transporte urbano.

El césped marchito en el famoso estadio Maracaná o los apartamentos sin vender en la treintena de torres de la Ciudad de los Atletas, proyectada para convertirse en un barrio lujoso, muestran en cambio que muchos compromisos contraídos antes de los primeros Juegos Olímpicos de Sudamérica han quedado sin cumplir.

En espera de la extensa y fastidiosa tarea de desmontar las estructuras temporales, el Parque Olímpico no acoge prácticamente ningún acontecimiento deportivo desde el fin de los Juegos Paralímpicos, el 18 de septiembre.

Abierto al público desde el 21 de enero, esa vasta área donde se realizaron las populares competencias de natación, gimnasia o básquetbol tampoco atrae a muchos visitantes.

El paisaje es desolador: materiales de construcción abandonados, asientos apilados y alcantarillas a medio cerrar. La piscina de precalentamiento donde hace seis meses Michael Phelps se preparaba para sus hazañas olímpicas se ha convertido en un criadero de mosquitos.

Sin piscina en el verano

El 20 de agosto, en la víspera de la ceremonia de clausura, el entonces alcalde de Rio de Janeiro, Eduardo Paes, prometió que no habría "elefantes blancos".

Con este objetivo lanzó una licitación para que el Parque sea administrado por una sociedad privada, pero ningún candidato confiable se presentó y la alcaldía decidió en diciembre otorgar su gestión al ministerio de Deportes.

Entre tanto tuvieron lugar elecciones municipales y las nuevas autoridades, en funciones desde enero, piden tiempo para negociar todos los contratos.

La Arena del Futuro - construida con prefabricados - debería transformarse en cuatro escuelas para los barrios pobres de Rio, pero la alcaldía afirma que "el presupuesto se está revisando, así como los lugares y los plazos de construcción".

"Como ciudadano estoy muy preocupado. Aprendí a desconfiar de los políticos. Si estas escuelas no ven la luz será un verdadero fracaso", afirma Gustavo Martins, arquitecto a cargo del proyecto original.

Según el Comité Olímpico Brasileño (COB), todas las instalaciones permanentes tienen potencial de transformarse en centros de excelencia para la práctica deportiva de alto nivel pero, otra vez, tampoco hay algún proyecto sólido hasta ahora.

"Debemos tener una reunión con el ministerio de Deportes la próxima semana y esperamos poder utilizar las instalaciones en el segundo semestre de este año", dice el director ejecutivo del COB, Agberto Guimaraes.

El parque de canotaje slalom se había convertido en una piscina gigante para deleite de los niños del suburbano barrio Deodoro. Pero está cerrado desde finales del año pasado.

La alcaldía asegura que se empeña en que "vuelva a abrir lo antes posible", pero antes debe "resolver problemas contractuales que datan de la administración anterior".

Crisis económica

"El proyecto de legado para Rio es bueno, pero tiene que materializarse", declaró en enero Christophe Dubi, director de los Juegos Olímpicos en el Comité Olímpico Internacional.

Una de las mayores promesas de la campaña de Rio a los Juegos nunca se concretó: descontaminar la Bahía de Guanabara, que en ciertos lugares es una pestilente cloaca a cielo abierto.

Las autoridades locales reconocieron al término de los Juegos que descontaminar esas aguas podría llevar más de 25 años y que no podría realizarse sin el apoyo masivo del sector privado.

Hay, sin embargo, algunas transformaciones positivas. La construcción de una nueva línea de metro y una vía suplementaria para acceder desde los barrios más turísticos a otros más alejados como Barra de Tijuca (oeste), donde tuvieron lugar la mayor parte de las competiciones, disminuyeron considerablemente los embotellamientos en la segunda ciudad de Brasil.

La Zona Portuaria, hasta unos años un lugar oscuro y peligroso, hoy es una atracción turística con grandes explanadas y una hermosa vista sobre la bahía de Rio.

En la plaza donde ardía la llama olímpica, el Museo del Mañana y su diseño a manos del arquitecto español Santiago Calatrava siempre está lleno de visitantes, así como el Acuario de Rio.

Pero la revitalización del puerto tampoco es lo que se prometía. La recesión económica que golpea a Brasil paralizó los planes de construir un nuevo polo financiero y dar más vida al sector con nuevos proyectos habitacionales.

martes, 14 de febrero de 2017

Sólo un atleta ruso devolvió la medalla

Sólo un atleta ruso ha devuelto hasta el momento su medalla olímpica al Comité Internacional (COI) tras haber dado positivo por dopaje, declaró ayer un alto responsable del deporte ruso.

El velocista Anton Kokorin, que había ganado el bronce en los relevos de 4X400 metros en los Juegos Olímpicos de 2008 en Pekín, entregó su metal, dijo Elena Ikonnikova, coordinadora de la lucha antidopaje de la Federación Rusa de Atletismo (Rusaf).

Un total de 13 medallas en los Juegos de Pekín y ocho de los de Londres de 2012, la mayoría logradas en disciplinas de atletismo y halterofilia, dieron positivo en los reanálisis gracias a los nuevos métodos científicos de las 1.243 muestras tomadas.

Según las reglas del COI, todos los deportistas deben devolver la medalla si se les fue retirada, como así ha hecho saber Ikonnikova a las personas afectadas.

"Hemos distribuido la lista y el COI pide de vuelta las medallas olímpicas de todos los deportistas", indicó Ikonnikova.

El jefe del Comité Ruso Olímpico (COR), Alexandre Joukov, afirmó que Rusia "continúa su trabajo" para recuperar las medallas.

"A pesar de que algunos atletas han aceptado devolver sus medallas, seguimos trabajando en ello. Les contactamos a través de sus federaciones", dijo Joukov a la agencia de noticias TASS.

lunes, 13 de febrero de 2017

Escenarios de Río quedan en ruinas




Río de Janeiro se las ingenió para sacar a flote los Juegos Olímpicos del año pasado, controlando la delincuencia y sobreviviendo a las acusaciones de corrupción, degradación del medio ambiente y descontrol del presupuesto.

Pero seis meses después de los primeros juegos olímpicos sudamericanos, las compuertas se han abierto.

Los organizadores de los juegos todavía adeudan 40 millones de dólares. Cuatro instalaciones nuevas del Parque Olímpico están en desuso al no encontrar a nadie del sector privado interesado en ellas y son propiedad ahora del Gobierno nacional. Otra instalación será manejada por una municipalidad de Río que hace frente a las deudas y el exceso de gastos de los Juegos Olímpicos.

El histórico estadio Maracaná, sede de las ceremonias inaugural y de clausura, ha sido vandalizado mientras sus administradores, el Gobierno del Estado de Río y los organizadores de la justa se pelean en torno al pago atrasado de tarifas eléctricas por un total de 1 millón de dólares. La empresa eléctrica de Río respondió cortando la luz en el estadio.

Pocos jugadores frecuentan el nuevo campo de golf olímpico, que costó 20 millones de dólares, y hay poco dinero para su mantenimiento. Deodoro, el segundo complejo olímpico más grande, está cerrado, a la espera de encontrar una empresa que lo administre.

El Gobierno Estatal de Río de Janeiro está atrasado varios meses en el pago de los sueldos de los maestros, los trabajadores de hospitales y las pensiones. Y ha reportado una actividad delictiva récord en el 2016 en casi todas las categorías, desde asesinatos hasta robos.

“Durante los Juegos Olímpicos la ciudad trató de hacer que todo funcionase”, expresó Oliver Stuenkel, un brasileño que enseña relaciones internacionales en la universidad Getulio Vargas. “Pero apenas terminaron los Juegos, todo se desintegró”.

Imagen de Río ¿Mejoró o empeoró?

Los Juegos Olímpicos y, en menor medida, la Copa Mundial de fútbol del 2014, mostraron la realidad de Río, la ciudad famosa por sus playas, su carnaval y su estilo de vida sensual.

Pero también sacaron a la luz la delincuencia, la contaminación y la corrupción.

Algunas obras asociadas a los Juegos y el Mundial han sido vinculados con una investigación que generó el arresto de decenas de políticos y empresarios por cobrar coimas.

Tres políticos involucrados con los Juegos -el expresidente Luiz Inacio Lula da Silva, el exgobernador de Río Sergio Cabral y el exalcalde de la ciudad Eduardo Paes- han sido investigados. Cabral estuvo encarcelado acusado de corrupción.

“Los Juegos Olímpicos le dieron a la gente una idea de las dificultades que enfrenta Brasil”, dijo Stuenkel. “Tal vez no mejoró ni empeoró su imagen, pero dieron una idea más cabal”.

Deudas impagas

Sidney Levy, director ejecutivo del Comité Organizador de Río 2016, quiso hacer los Juegos con fondos privados exclusivamente y casi lo consigue. Su presupuesto de 3.000 millones de dólares -que no incluía la construcción de obras de infraestructura- fue relativamente modesto para los parámetros olímpicos. Pero a último momento tuvo que pedir 80 millones de dólares a la municipalidad y al Gobierno nacional para llevar a cabo los Juegos Paralímpicos.

Consiguió sólo 30 millones y los organizadores tienen que encontrar la forma de pagar el resto.

Hoy, Levy es un hombre casi olvidado. “Podía llamar al presidente, y me atendía”, asegura Levy. “Pero ni lo intento hoy. Puedo llamar al Comité Olímpico Internacional (COI) y a cualquiera, pero la gente tiene otras cosas entre manos ahora. Ya no somos una prioridad”.

Levy dijo que los organizadores vieron esfumarse unos 200 millones de dólares a último momento, porque los patrocinadores suspendieron costosos proyectos por la recesión.

Indicó que no se le pidió dinero al COI para pagar las deudas, pero admitió que el organismo aportó millones de dólares como adelanto antes de los Juegos.

“Todo fue muy duro”, declaró Levy. “Nunca pudimos disfrutar de los Juegos realmente. El 2016 fue un año muy feo. Es como escalar el Everest, el frío te parte los labios y no ves”.

Consejo para Tokio 2020

Levy dijo que Tokio encarará desafíos muy diferentes.

“Ellos ya tienen una sociedad que funciona bastante bien”, afirmó. “No tienen que demostrarle nada a nadie”.

Los costos de Tokio serán más altos y se está buscando la forma de reducir gastos.

Levy planteó que se controlen las exigencias de las federaciones deportivas, que todas quieren un trato de cinco estrellas. Mencionó como ejemplo los eventos ecuestres.

“Querían 15 ambulancias para caballos”, dijo Levy. “Les ofrecimos nueve. Al final se necesitaban cuatro”.



ELEFANTES BLANCOS Y TRANSPORTE

El Parque Olímpico es una ciudad fantasma. Instalaciones donde no hay actividades, sin gente; los jardines están bien arreglados ya que no hay tráfico de peatones.

“El estadio era hermoso”, expresó Wagner Tolvai, mientras recorría la zona con su novia Patricia Silva. “Pero todo está abandonado. Aquí no pasa nada, no hay nadie”.

Comparó el parque, que costó 800 millones de dólares, con un centro comercial “sin negocios ni clientes”.

El parque abre solo los fines de semana y no hay mucho que hacer, excepto caminar, andar en bicicleta o buscar un lugar a la sombra.

Cuatro estadios permanentes son administrados por el Gobierno nacional. Entre ellos figura el centro olímpico de tenis, que fue usado este mes para un torneo de un día de vóleibol de playa. En una ciudad donde sobran las playas y la arena.

Todavía no se han desmantelado dos instalaciones temporales, las de natación y balonmano. El exterior de la instalación de natación se cae a pedazos y muchos de los paneles transparentes que cubrían el exterior se están deshilachando o cayendo al piso.

La piscina auxiliar, que estuvo cubierta durante los Juegos, está llena de agua estancada, barrosa.

Afuera del parque, el venerable Maracaná es el que más atención genera. Fue renovado para la Copa Mundial del 2014, a un costo de 500 millones de dólares. Fue casi que abandonado después de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos. Vándalos se robaron miles de asientos y algunos televisores.

“El Maracaná es el principal símbolo de la forma en que se manejaron los Juegos”, expresó Mauricio Santoro, profesor de ciencias políticas de la Universidad Estatal de Río de Janeiro. “La gran mayoría de los residentes de Río no irá nunca al campo de golf o a las sedes olímpicas. Pero el Maracaná es diferente. Es la joya de la corona”.

Cerca del Parque Olímpico, la villa de los deportistas, que costó mil millones de dólares y alojó a 10.000 atletas, está cercada y vacía. La empresa que la construyó dice que vendió solo 260 de sus 3.604 departamentos, el 7 por ciento. El diario O Globo de Río dijo que el nuevo alcalde de Río, Marcelo Crivella, está gestionando préstamos hipotecarios baratos para que empleados públicos compren las unidades.

Trenes subterráneos y autobuses

Los proyectos relacionados con el transporte lucen mejor que los centros deportivos.

Se amplió una red de trenes, aunque a un precio supuestamente inflado de 3.000 millones de dólares. También están funcionando un autobús con carriles preferenciales, un tren ligero y un puerto renovado, que se presta para ser recorrido a pie. El aeropuerto internacional de Río fue igualmente remodelado.

La gente que usa el nuevo tren se ha beneficiado, pero sigue habiendo congestionamientos de tráfico en la ciudad.

Muchas de las mejoras tuvieron lugar en las zonas sur y este de la ciudad, las más acaudaladas. “Las mejoras no fueron distribuidas equitativamente en la ciudad”, dijo Stuenkel, el profesor de ciencias políticas.